El Distrito Beirut Líbano, viviendo el evangelio en medio de la guerra

El pasado viernes 13 de noviembre, el Líbano sufrió uno de los ataques más sangrientos como no se había visto desde el término de guerra civil hace 25 años atrás. Daesh (como también se le conoce al grupo terrorista Estado Islámico) realizó un doble atentado al sur de Beirut, dejando al menos 41 víctimas fatales y más de 200 heridos.

En misma ciudad la ciudad, pero a unos 4,5 kilómetros al noreste, se encuentra el centro de reuniones de la Rama Beirut, perteneciente al Distrito Beirut Líbano de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, donde cada fin de semana se congregan los santos para adorar.

Este país, que destaca dentro de los países árabes por tener la mayor población cristiana de Medio Oriente (un 40%), recibió a los misioneros mormones por primera vez en 1965 y fueron sacados en 10 años más tarde, debido a la inestabilidad política y social. Por las mismas razones, la cantidad de miembros SUD libaneses a variado mucho con el transcurso de los años.

A finales de los ’90 volvieron misionero a Beirut, pero esta vez a prestar servicio humanitario y para ayudar a la pequeña congregación de santos de los últimos días. El años 2009, los santos beirutíes recibieron la visita del élder Jeffrey R. Holland, miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, quien dedicó oficialmente el Líbano para la predicación del evangelio. En mayo de este año se organizó el Distrito Beirut Líbano a partir de la división del Distrito Amán Jordania.

Este nuevo distrito es particular, no solo porque es el primer distrito que se crea en el país, sino porque su jurisdicción abarca también otros dos países: Siría e Irak.

Leer también: “A pesar de la guerra, la Iglesia establece grupos en Siria e Irak”.

En estos países, árabes y de mayoría musulmana, la Iglesia opera cinco pequeños grupos de miembros establecidos en las ciudades sirias de Alepo, Damasco y Latakia, y las ciudades iraquíes de Bagdad y Erbil. No se ha informado la ubicación de sus reuniones, ni sobre cuando estos grupos fueron abiertos, pero se estima que no haya sido hace más de un año.

Mapa de Medio Oriente. | Maps.LDS.org.
Mapa de Medio Oriente. | Maps.LDS.org.

La mayoría de las personas no se habría enterado de la existencia de estas ciudades si no fuera por la prensa que regularmente las menciona al informar las atrocidades de la guerra. En Siria, los opositores al régimen de presidente Bashar Al Asar se enfrentan antes los leales a su gobierno, al mismo tiempo que el autodenominado Estado Islámico de Irak y el Lebante combate a ambos bandos y ha tomado posesión de gran parte del territorio en una guerra que ya deja casi 250.000 fallecidos. En Irak, Daesh también avanza ganando terreno por el noroeste, destruyendo ciudades históricas y dejando miles de muertos en el camino sin piedad.

La magnitud de estos conflictos ha provocado una crisis migratoria de proporciones antes impensables, donde se aproxima una cantidad de 2 millones sirios expatriados. Este es el caso de la familia de Somia Ahmad, sirios santos de los últimos días refugiados en el Libano.

El ser cristiano en tiempos de guerra

Familia Ahamd. | Lebanon.LDS.org
Familia Ahamd. | Lebanon.LDS.org

“Nuestra familia era como mucha Siria”, según cuenta la hermana Ahmad en el sitio web del distrito. Una familia normal, padres profesionales e hijos en la escuela. Por un tiempo vivieron en Rumania debido a que ahí estudiaba su esposo para su obtener un PhD y, en ese país, fuer donde conocieron y abrazaron el evangelio restaurado.

“Eventualmente, volvimos a Siria y nos vimos atrapados en la guerra civil” relata la hermana Ahmad. “Hubieron momentos de miedo, desesperación y pérdida. Aún cuando estuvimos aislados de nuestra nueva iglesia por cinco años, decidimos mantener vivo el fuego de la fe. Enseñamos a nuestros hijos a conocer a Jesús y seguirle. Leíamos [las escrituras] y orábamos en secreto. Tratamos de servir. Ante cada desafío, encontrábamos fuerza en Cristo y, al hacerlo, llegamos a ser un poco más como Él”.

Lamentablemente, no todas las familias cristianas corrieron la misma suerte. Las tropas de Daesh se abrieron paso entre las comunidades de las minorías cristianas con muerte y terror. El élder D. Todd Christofferson, del Cuórum de los Doce, recordó esta realidad en un devocional para adultos solteros el año pasado: “Hay informes de noticias de Iraq y Siria que hablan de extremistas islámicos que expulsaron de sus casas o asesinaron a cientos de personas cristianas… Los terroristas exigen que esos cristianos se conviertan al islamismo, o que abandonen sus poblados o mueran. Los cristianos no lo negarán a Él; muchos han huido y algunos han sido asesinados. Sin duda, esas almas estarán entre aquellas de quienes el Salvador no se avergonzará en confesar delante de Su Padre en el futuro”.

Para arrancar de esta terrible situación, al igual que cientos de miles de otros sirios, la familia Ahmad se trasladó al Líbano en busca de paz y, junto con eso, pudieron conectarse con la Iglesia nuevamente. “Encontramos gran fortaleza en nuestro compañeros creyentes en el Líbano” dijo la hermana Ahmad.

La Iglesia responde ante la crisis humanitaria

Al igual que en tantas otras tragedias humanitarias, la Iglesia ha estado presente y activa en la ayuda de los necesitados. Es posible que con la ayuda de la Iglesia no se detenga la destrucción de la guerra, pero si puede aliviar el dolor y mejorar las circunstancias de los desplazados que estén a su alcance.

Matrimonio misioneros de servicio y otros voluntarios, bajo el alero de los brazos humanitarios de la Iglesia como LDS Charities y LDS Philanthropies, han hecho posible el proveer de alimento, ropa, frazadas, medicinas y otras provisiones a miles de refugiados en Irak, Siria, el Líbano y también en Europa.

El matrimonio Gysler es una de esas parejas de misioneros de servicio y están asignados a la Rama Beirut. La gratitud de los refugiados es evidente ante la ayuda de la Iglesia: “Ustedes han hecho una gran diferencia en nuestros vidas,” dijo un refugiado, según cuentan los Gysler. “Trajeron esperanza, trajeron comida y frazadas. Trajeron paz. Estamos muy agradecidos a ustedes, a su iglesia y a Dios”.

Werner y Lilly Gysler ayudando a refugiados sirios. | Lebanon.LDS.org
Werner y Lilly Gysler ayudando a refugiados sirios. | Lebanon.LDS.org

“Como misioneros humanitarios voluntarios de la Iglesia…, nos sentimos privilegiados de ver y sentir tal fe cada día” dicen los Gysler, “a veces nos preguntamos si, quienes viven en la pobreza y el peligro, tienen mas fe que aquellos de nosotros que tenemos más”.

En un esfuerzo adicional por tender una mano a quienes sufren las atrocidades de la guerra, la misma Primera Presidencia de la Iglesia, a través de una carta el mes pasado, expresó su “gran preocupación y compasión” por los millones que sufren las consecuencias de la guerra e hizo un llamado a sus miembros a “a contribuir al Fondo Humanitario de la Iglesia usando las papeletas de ‘Diezmo y otras ofrendas’”. También a que invitó a “las unidades de la Iglesia, a las familias e individuos a participar en proyectos locales de socorro, en donde sea práctico.”

Anterior a esta carta, y de manera adicional a los esfuerzos que ya se llevaban a cabo, en el mes de septiembre la Iglesia apartó US$5 millones para ir en ayuda de los refugiados.

La hermana Ahmad no solo reconoce sus pesares, sino también las bendiciones que ha recibido al reunirse con los santos de Beirut: “Hemos servido, sufrido, y tratado de sonreír a pesar de todo esto, y sabemos que el camino por delante traerá sus desafíos, pero, a pesar de esto, estamos más unidos, más fuertes y más felices como familia. Vemos grandes oportunidades delante de nosotros”.

“No estamos seguros de dónde estaremos [más adelante] o de cómo lo sobrellevaremos”, comparte la hermana Ahmad, “pero creemos que estamos caminando el sendero que Jesús caminó y eso hace toda la diferencia… después de todo, el camino del Señor es el único camino a casa”.

Dona aquí: Para donar a fondo humanitario de la Iglesia para ir en ayuda de los refugiados sirios e iraquíes haz clic aquí.

(Foto destacada: Placa con el nombre de la Iglesia en árabe en el centro de reuniones de la Rama Beirut, Distrito Líbano. | Facebook, Beirut LDS Branch).

 

 

 

Yamil Inostroza
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Yamil Inostroza

Director at El Faro Mormón
Penquista y actualmente viven en Santiago de Chile.Uno de los fundadores de ElFaroMormon.org mientras estudiaba ingeniería comercial en la Universidad de Chile. Amante de las comunicaciones, las redes sociales y la música. Sirvió en la Misión Uruguay Montevideo Oeste.
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