Entrevista a Thomas E. Lyon: “Borges me dijo que había leído partes del Libro de Mormón” (Parte II)

Esta es la segunda parte de la entrevista realizada a Thomas E. Lyon, prominente miembro de la Iglesia que ha cumplido con varias responsabilidades de liderazgo en la Iglesia en Chile. En esta parte de la entrevista, el hermano Lyon comenta su labor como cónsul honorario de Chile, su relación con destacados escritores y poetas latinoamericanos como Jorge Luis Borges y el escritor chileno Gonzalo Rojas. Pero también comparte su perspectiva acerca del desarrollo de la Iglesia en el mundo. los proyectos en los que se encuentra involucrados y su testimonio personal del Evangelio. Muchas de las respuestas y experiencias son notables.

 

Vínculo con Chile y literatura Latinoamericana:

 

9.- Hace algunos años se desempeño como cónsul honorario de Chile en Utah, además en 2010 fue condecorado con la orden Bernardo O’Higgin’s con el grado de comendador por el gobierno de Chile. ¿Cuál fue la génesis de esa posición y posterior condecoración?

 

Hermano Lyon: En 2005 el Gobierno Chileno me solicitó que yo sirviera como cónsul honorario de Chile, para cumplir las necesidades gubernamentales que tuvieran los treinta o cuarenta mil chilenos que viven en Utah, Idaho, Colorado, Wyoming, y Arizona (los estados del Viejo Oeste).  No solicité el puesto por nada – es mucho trabajo.  No se paga nada – al contario eran muchas horas cada semana, renovando pasaportes, dando “salvoconducta” a los chilenos que se habían perdido sus pasaportes, visitando a chilenos que estaban en la cárcel, y llevando a cabo muchos trámites legales para los chilenos que viven aquí.  Como indiqué, yo servía voluntariamente.  Creo, pero no estoy seguro, que el embajador a los Estados Unidos en este entonces, Fernando Urrutia, había solicitado nombres del Élder Holland y creo que él me recomendó.  Cómo cónsul tuve que recibir al Embajador Urrutia en Utah en una ocasión y a otros dignatarios y nombres y mujeres de negocio chilenos que pasaban por Utah.  Supongo que ellos estuvieron de acuerdo con el trabajo que yo hacía y alguno de ellos me nominó para recibir la condecoración Bernardo O’Higgins, la cual se presentó en una corta ceremonia en la Oficinas de la Iglesia en la Calle Pedro de Valdivia, por  el mismo Ministro Fernando Urrutia.  La Orden Bernardo O’Higgins es el honor más alto que Chile otorga un extranjero.

10.- Además del conocimiento que tiene del desarrollo de la Iglesia y sus miembros en Chile ¿Cómo ve el desarrollo de la sociedad chilena en un escenario, que muchos tildan, de cambios políticos y sociales?

Hermano Lyon: Un hecho curioso es que la Iglesia en Chile ha progresado y prosperado cuando el gobierno es de la Izquierda, de la Derecha, del Centro y aun durante la dictadura. Es decir, yo creo que el partido político del momento no afecta mucho al progreso de la Iglesia.  Lo que importa es que Chile siempre ha dado visas a los misioneros mormones de otros países y nunca han habido períodos, como ha pasado en la Argentina, Brasil, el Perú, Colombia, etc., cuando esos países no aprobaran visas y la obra misional, tanto como el progreso de la Iglesia se quedaba un poco estancado. En Chile no.  Espero que la Iglesia esté arriba y fuera de la política del país.  Sin embargo tengo mis preferencias (hasta creencias) políticas y creo que los Mormones debemos estar metidos en la política de nuestros países aun en los niveles más altos.

11.- Entiendo que usted es profesor de literatura y español en BYU. De la literatura chilena ¿Cuáles son los autores chilenos que más llaman su atención?

Hermano Lyon: En mis estudios en la Universidad de Utah llegué a conocer a un profesor de Chile, que enseñaba clases de literatura con una Beca Fullbright. Él afectó mi vida tanto que tomé la decisión de ser profesor de literatura también.  Como ya indiqué, hice mis estudios pos-graduados en la UCLA y conseguí una beca excelente para estudiar en Chile.  En los años Sesenta y Setenta llegué a conocer a los mejores autores chilenos.  Fui invitado una vez a la casa (Isla Negra) de Pablo Neruda; almorcé en varias ocasiones con Enrique Lafourcade. En la Universidad Católica y la Universidad de Chile conocí a Enrique Lihn, Waldo Rojas, Nicanor Parra, Nicomedes Guzmán, Juan Godoy, Marta Blanco, Jorge Teillier, y muchos otros.  Pero la persona que más me impactó ha sido Gonzalo Rojas, poeta de Chillán, y su esposa Hilda May.  En una ocasión, como el director del Departamento de Español y Portugués, invité a Gonzalo a pasar un semestre con nosotros en BYU,  como profesor visitante. Y no sólo enseñó ese semestre, sino unos cinco años más.  Nosotros los profesores estábamos tan contentos con él, y él con nosotros, así que renovamos su contrato año tras año. En 1992 yo le acompañé a Madrid, donde en el Palacio Nacional la Reina de España le condecoró con el Premio Reina Sofía, elogiándolo como el mejor poeta en español ese año importante del quincentenario.  Y lo triste es que la mayoría de los chilenos ni lo conocen.  Mi esposa y yo lo visitábamos cada vez que era posible en Chillán.  Murió en 2011, a los noventa y tres años.

12.-  En la década de los setenta Jorge Luis Borges visito BYU. ¿Cómo recuerda esa experiencia? ¿Cuáles fueron las impresiones de Borges respecto a la Iglesia y la cultura mormona?

Hermano Lyon: En agosto de 1968 yo estaba en Chile para arreglar la publicación de un libro mío con la Editorial Zig Zag. Antes de regresar a la Universidad de Oklahoma donde yo enseñaba en ese entonces, crucé los Andes en un “liebre” junto con el poeta chilena Waldo Rojas.  Legamos a Mendoza y por fin a Buenos Aires, donde, con la ayuda de un joven poeta argentina, no pusimos en contacto con Jorge Luis Borges y fijamos una cita con él en la Biblioteca Nacional (él era director).  Al día siguiente Waldo y yo fuimos a la Biblioteca y conocimos al gran Borges.  En la conversación larga, de casi dos horas, él me preguntó si yo era Mormón y me indicó que tenía un gran deseo de conocer al “Utah Mormón.” Yo hice los arreglos y en 1971 visitó a Salt Lake City y a BYU por primera vez.  Poco después yo me encontraba como profesor en BYU y le invité otra vez. Vino en 1976 y dio unas conferencias increíbles.  Todo esto está experiencia mía con Borges está publicado en dos lugares.  En la revista BYU Studies hay unas 25 páginas (en inglés) guardando los detalles de las dos visitas; y en la Revista Liahona, de Buenos Aires, hay artículo mío corto recordando Borges y su relación con los Mormones.  

Borges me dijo que había leído  parte del Libro de Mormón cuando yo le visité en 1968 y habló de varios libros sobre la historia de la Iglesia que había leído (y recordó los detalles).  Yo le hablé de la oración, de José Smith, de Brigham Young, y de muchos aspectos de la filosofía mormona.  Él nos conoce bien, y nos respecta, pero no le prediqué ni intenté convertirlo.   Hace unos años me di cuenta que una hermana (de la Iglesia) en Uruguay había hecho las ordenanzas por él en el templo de Buenos Aires.

 13.- Desde su óptica ¿Qué títulos literarios latinoamericanos considera fundamentales leer?

Hermano Lyon: Claro, Borges es absolutamente necesario para el estudio de la literatura de Latinoamérica.  García Márquez con su “Cien años de soledad” y “El amor en los tiempos del cólera.”  Cortázar, Carlos Fuentes, y el gran Juan Rulfo.  Pero me encantan las obras de María Luisa Bombal y Eduardo Barrios en la literatura chilena – cada Mormón debería leer “El hermano asno” de Barrios.  Y me encantan muchas (pero no todas) la novelas de Isabel Allende.   Bueno, mucho más, mucho, pero basta con estos autores.

14.- ¿Cuáles son sus actuales vínculos con Chile?

Hermano Lyon: Muy pocos. Antes eran muchos. Mantengo contacto con Waldo Rojas (en París – es profesor de la Sorbonne desde que tuvo que salir de Chile en 1973. Me quedo en la casa de él cada vez que voy a París). Con Gonzalo Rojas May, hijo del gran Gonzalo de Chillán. Es (muy buen) sicólogo en la Clínica las Condes.  Un ex-alumno mío,  Mike Wilson es ahora profesor en la Universidad Católica (de Chile) y escribe muy buenas novelas.  Pero el problema es que la mayoría de los amigos literatos de los años 60 y 70 abandonaron a Chile y están muriendo en el exilio.

Vida personal e Iglesia:

15.- Gracias a políticos y artistas mormones la Iglesia ha adquirido notoriedad, y aunque esto sea principalmente en  Estados Unidos, sus consecuencias han sido percibidas a escala mundial. ¿Cuál cree usted que es el papel que desempeñan las relaciones públicas para la Iglesia en la actualidad?

 

Hermano Lyon: La Iglesia antes tenía que pagar por la publicidad; ahora es casi siempre gratis, y a veces demás.  Con la candidatura de Mitt Romney en los Estados Unidos el mundo ya nos conoce, hasta la ropa interior.  Es seguro que el futuro de las relaciones públicas tiene que ver con el internet.  En los Estados Unidos hay muchas “campañas” para que el mundo nos conozca a los mormones comunes; es triste que esto tarde en llegar al mundo latino. A nivel local los mormones deben compartir sus creencias profundas y sus vidas en las “paginas locales” del internet. 

 

16.- ¿Cómo ve el futuro de la Iglesia en el mundo?
 
Hermano Lyon: ¡Wow!  Imposible de contestar aquí.  Hay futuro, mucho futuro.  Todo el continente de África viene siendo para la Iglesia lo que Latinoamérica era durante los 50 años de 1960 a 2010. Veremos un crecimiento seguro en África por mucho años.  Luego en China (donde ya hay unas cuantas congregaciones de la Iglesia por no se predica abiertamente).   Pero hay un factor importante que no deben de olvidarse nunca – la taza de natalidad gana, a lo largo de los años. Si los mormones de todo el mundo tienen sólo uno o dos hijos la Iglesia no creceré de una manera segura.  En algunas partes del mundo – África, algunas partes de los Estados, Las Filipinas, etc., los mormones tienden a tener familias grandes y esto promete un futuro grande para la Iglesia.

 17.- ¿En que proyectos se encuentra actualmente? 

Hermano Lyon: Otra vez, la contestación es MUCHO, muchos proyectos.  Otra vez mi esposa y yo hemos sido llamados a ser misioneros, cumpliendo nuestra quinta misión.  Servimos en la Misión de Provo, Utah  enseñando el inglés a los muchísimos hispanos que viven aquí. No tenemos que predicarles el Evangelio pero se espera que nuestras acciones les den el ejemplo.  Varios ya están asistiendo a la Iglesia.  Servimos unas 12 a 20 horas por semana en esta misión y vivimos en nuestra propia casa.   También yo soy Director Ejecutivo de “The LDS Internacional Society” (La Sociedad Internacional SUD) y dirijo las actividades de esta organización de unos 3,000 mormones profesionales y estudiantes.  Es mucho trabajo (y todo voluntario).  También soy sellador en el templo de Provo y hago dos turnos en la semana.  Mi esposa también es obrera en el templo.  En agosto nace nuestro nieto número 20; y ya tenemos una bisnieta del nieto mayor y su esposa. Un nieto está en la misión en Corea. Pasamos mucho tiempo con la familia.  Yo también tengo proyectos con respecto a la historia familiar de los abuelos, bisabuelos y aún más atrás, proyectos de escribir sus historias, sus vidas.  Y sigo pescando en el verano, caminando con mochila muy montaña adentro en las sierras más alta de Utah.  Ando en bicicleta todos los días para llegar a la universidad (BYU) y me encanta este ejercicio – mis hijos me compraron una bicicleta nueva para la Navidad así que soy como un niño con su nueva bici.

 

18.-  Luego de tantos años de servicio en diferentes posiciones en la Iglesia, ¿Cuál es su testimonio respecto a la Obra y el Evangelio?

 

Hermano Lyon: Prefiero usar la palabra “vivencia” más que testimonio, ya que la palabra y a veces aún el concepto de testimonio se vuelve tan trillado, tan lugar común que pierde sentido y autenticidad personal.  Por esta razón prefiero decir que mi vivencia, mi experiencia personal con el evangelio, es tan profunda, tan segura, tan completa, que a pesar de los problemitas y las pequeñas dudas que puedan surgir, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es la única Iglesia en el mundo que goza del poder y la autorización de Dios y de Cristo de representarlos.  Hay muchas buenas iglesias en el mundo (y aquí incluyo a la Iglesia católica), pero hay una sola Iglesia verdadera de Jesucristo.  Es la misma Iglesia que Cristo fundó en el mundo y que Dios Padre, Cristo y varios profetas antiguos restauraron en el Siglo 19, con José Smith como primer profeta.  Hay una cadena directa de profetas desde José Smith hasta el profeta actual, Thomas S. Monson. He podido conocer personalmente a todos los profetas desde David O. McKay al Presidente Monson.  Sé que dirigen la Iglesia con el poder de Dios.  Una ancla firme de mi vivencia personal es el Libro de Mormón.  Lo he estudiado muy a fondo; lo he leído más de 40 veces pero en vez de sólo leerlo, ahora loestudio; y por estos  estudios serios, y por una manifestación segura del Espíritu, estoy el cien por ciento seguro de que es un libro escrito por profetas antiguos en las Américas, y no por José Smith.               Es mi esperanza de que los que me conocen, sepan que soy persona auténtica e íntegra.  El exterior (las palabras, mis acciones, mis relaciones humanas) es una fiel representación del interior (el corazón, el espíritu, el alma).  Durante toda la vida he tratado de ser esa persona auténtica.  No hay diferencia ente lo que digo  y lo que soy.  No hay diferencia entre el ser y el parecer.  No parezco ser una cosa cuando soy otra.  Por esa razón deseo que mis queridos amigos chilenos sepan de que cuando digo que la Iglesia Mormona es la Iglesia de Dios, es una seguridad, una vivencia segura.

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Un comentario sobre “Entrevista a Thomas E. Lyon: “Borges me dijo que había leído partes del Libro de Mormón” (Parte II)

  • el 26 Febrero, 2016 a las 9:52
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    Recuerdo cuando llego a la rama Chaiten y a los niños nos saludaba disparando con su dedo y haciendo sonar su lengua. como un balazo.. jajajajaj

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