Madre hay también allá.

En la víspera de la celebración del día de la Madre, quiero compartir uno de mis himnos favoritos, el himno Oh Mi Padre Nº 187 de nuestro himnario en Español. En él se encuentra un hermoso mensaje de nuestro Padre Celestial y nuestra morada celestial.Pero también hay pregunta que quizás no nos detenemos a pensar; ¿Hay en los cielos padres solos?…,  a continuación nos da la respuesta …clara la verdad está; la verdad eterna muestra: madre hay también allá. 

El tema de Nuestra madre Celestial no es un tema que frecuentemente se hable en la Iglesia hoy en día, profetas y apóstoles han confirmado su divina existencia y han mencionado sus atributos divinos en múltiples ocasiones.

Aquí tenemos 11 veces en que nuestros profetas y apóstoles hablaron de nuestra Madre Celestial y su rol en nuestras vidas que puede traer calma y paz.

  1. Profeta José Smith

El profeta José Smith le hablo a la Presidenta  Sociedad de Socorro de la Iglesia, Zina D. Young,  sobre nuestra Madre Celestial, luego de haber perdido a su madre “debido a las circunstancias más difíciles”, Zina estaba hablando con el profeta acerca de su intenso dolor y le preguntó: “¿Conoceré a mi madre, como mi madre cuando llegue al otro lado?”

A lo cual José Smith contestó:
“Ciertamente lo harás. Incluso más que eso, conocerás y te convertirás muy cercana con Nuestra Madre Celestial, la esposa de nuestro Padre en el cielo”.

 

  1. Presidente Joseph Fielding Smith

El presidente Joseph Fielding Smith también confirmó la existencia de nuestra Madre Celestial y su rol divino:
“Los SUD creen que no solo tienen un Padre en el cielo, pero también una madre ahí. ¿Por qué no tener una madre como también un padre?

 

  1. Elder Orson F. Whitney

El Elder Orson F. Whitney compartió que podemos convertirnos como nuestro Padre Celestial y nuestra Madre Celestial:
“Ningún dolor que suframos, ninguna prueba que pasemos es desperdiciada. Se nos ministra para nuestra educación, para el desarrollo de nuestras cualidades como paciencia, fe, fortaleza y humildad. Todo lo que podamos sufrir y todo lo que soportemos, especialmente si lo soportamos pacientemente,  construirá a nuestros caracteres, purifica nuestros corazones, expande nuestras almas, y nos hace más tiernos y caritativos, más dignos de ser llamados hijos de Dios, y es a través de dolor y sufrimiento, esfuerzo y tribulación ganamos más educación, por la que vinimos aquí a adquirir, la cual nos hará más como nuestro Padre y Madre en el cielo”.

 

  1. Presidente Rudger Clawson

En 1910, el Presidente Rudger Clawson escribió sobre la bondad que las mujeres poseen como un derecho de nacimiento de nuestra Madre Celestial:
“ No viene de la adoración a nuestro Padre Celestial adorar a nuestra Madre Celestial, no más de lo que disminuye el amor que cargamos por nuestros padres terrenales, incluir a nuestras madres terrenales en nuestros afectos. Honramos a las mujeres cuando reconocemos divinidad en su eterno prototipo”.

 

  1. Elder John A. Widtsoe.

El Elder John A. Widtsoe del Cuórum de los doce escribió de nuestra Madre Celestial y su resplandor:
“La gloriosa visión de la vida posterior , nos da el radiante calor en el pensamiento que poseemos una madre que tiene los atributos de divinidad”.

 

  1. Elder Melvin J. Ballard.

 El Elder Melvin J. Ballard compartió que nuestra Madre Celestial es igual que nuestro Padre Celestial:
“No importa las alturas que Dios haya obtenido o vaya a obtener, él no camina solo, paso a paso a su lado, en su gloria , una gloria como la de él, camina una compañera, la Madre de sus hijos. Por lo que tenemos un Padre en el cielo , también tenemos una madre ahí, una glorificada, exaltada y noble madre. Esa es una doctrina impactante, reconozco que algunos amigos, que aún debemos ser gobernados por razón dando consideración que esta es una revelación de Dios”.

 

  1. Presidente Harold B. Lee.

El Presidente Harold B. Lee enseñó acerca de la preocupación y el amor de nuestros Padres Celestiales, demostrado en la preexistencia:
“ Vino un día, cuando nuestra Madre y nuestro Padre dijeron, “ahora, hijo mío, hija mía, es tiempo de ir. Este es el tiempo más grandioso en el tiempo de la tierra. Esta es la plenitud de los tiempos, y ahora a causa de tu fidelidad les es permitido bajar a la plenitud del tiempo sobre la tierra.” Supongo que como Padre y Madre se despidieron de nosotros, habría tristeza ahí porque ellos sabían que Satanás estaría ahí con el tercio de sus huestes. Caminamos, como si fuera una puerta abierta. La puerta se cerró detrás de nosotros”.

El presidente Harold B. Lee también compartió cómo esa preocupación dura toda nuestra existencia mortal y cómo podemos sentir la influencia de nuestro Padre y Madre Celestial: “Hay fuerzas que trabajan más allá de nuestra vista . A veces pensamos que todo el trabajo depende de nosotros, olvidamos que hay seres queridos más allá de nuestra vista y están pensando en nosotros y nuestros hijos. Olvidamos que tenemos una Madre Celestial y un Padre Celestial que están más preocupados , probablemente, más que nuestro padre terrenal y nuestra madre terrenal,  y que sus influencias desde el más allá están constantemente trabajando para ayudarnos cuando hagamos todo lo que podamos”.

 

  1. El presidente Spencer W. Kimball.

El presidente Spencer W. Kimball compartió los atributos de nuestra Madre Celestial y su influencia en nuestras vidas:
“ Finalmente, cuando cantamos el himno, “Oh mi Padre” nos da un sentimiento de modestia maternal, el contenido, real elegancia de nuestra Madre Celestial, sabiendo como profundamente nuestras madres terrenales nos han formado aquí, ¿pensamos que su influencia sobre nosotros es menor si vivimos como si fuéramos a volver allá?”

 

  1. Presidente Gordon B. Hinckley.

El presidente Gordon B. Hinckley dio una detallada explicación de que los SUD no oran a nuestra Madre Celestial, en vez seguimos el ejemplo de nuestro Salvador en el Nuevo Testamento. Entonces agregó:
“Lógica y razón ciertamente sugerirán que si tenemos un Padre en el Cielo, entonces tenemos una Madre en el Cielo. La doctrina descansa bien conmigo. El hecho de que no oramos a Nuestra Madre Celestial en ningún momento denigra o mira en menos a nuestra Madre. Ninguno de nosotros puede agregar o quitar gloria a ella, de quién no tenemos conocimiento revelado”.

 

  1. El Elder Dallin H. Oaks.

En 1995, el Elder Dallin H. Oaks enseñó que deberíamos aspirar a ser como nuestra Madre Celestial:
“Nuestra teología comienza con nuestros padres celestiales. Nuestra aspiración más alta es ser como ellos.”

 

  1. Elder Jeffrey R. Holland.

En una conferencia de Octubre del 2005, el Elder Jeffrey R. Holland expresó su gratitud por nuestra Madre en el Cielo:
“A la madre Eva, Sarah, Rebeca y Raquel, a María de Nazareth, y a nuestra Madre en el cielo , digo: gracias por el rol crucial en el cumplimiento de los propósitos de la eternidad. A todas nuestras madres en cada circunstancia, incluyendo aquellas que sufren, a todas les digo; sean llenas de paz. Crean en Dios y en ustedes. Están haciéndolo mejor de lo que creen. De hecho, son Salvadores en el monte de Sión, y como el Maestro que siguen, su amor nunca falla”.


fuente: ldsliving
traducción: Alejandra Acevedo

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