Sequías, lluvias y las visitas del presidente Hinckley a Chile

Sequías históricas, intensas lluvia y algunas de las más memorables visitas del presidente Gordon B. Hinckley a Chile tienen cosas en común. En este momento nuestro país está sufriendo una gran sequía y por este motivo la presidencia del Área Sudamérica Sur nos pidió ayunar con el propósito de que nuevamente el agua caiga sobre nuestro suelo. Al mirar la ventana (y las noticias) y ver el fuerte temporal que se deja sentir en varias de las regiones de nuestro país me es fácil recordar algunos hechos históricos y milagrosos que ocurrieron durante dos de las visitas del presidente Hinckley a Chile.

En abril de 1969 el presidente Hinckley llega a Chile en medio de una gran sequía, el ’68 no había llovido lo suficiente y los expertos pronosticaban lo mismo para ese año. Según recordó Robert Burton, presidente de la Misión Chilena en ese entonces, el presidente Hinckley estaba “muy preocupado” y “triste con esta situación” cuando arribó al aeropuerto de Santiago.

Durante su estadía dedicó la capilla de la Cisterna “y en su oración pidió al Padre Celestial por lluvia en Chile”. Luego realizó un rápido viaje a Mendoza y al otro día se encontraba viajando a Concepción para dedicar la capilla de Talcahuano (Hualpén) donde en “su oración pidió nuevamente por lluvia”. Al día siguiente comenzó a llover.

Al parecer llovió bastante ya que el presidente Burton recuerda que “después de esta experiencia, siempre decía a los hermanos en Chile que la cuenta del agua que teníamos que pagar a Dios era muy grande”.

Cuando el presidente Hinckley visitó Chile en 1999 se reunión con más de 57 mil miembros de la Iglesia en el Estadio Monumental. Ese año el país también afrontaba una fuerte sequía que causó muchos problemas en los campos, en los precios y en la energía.

Yo era un niño en ese tiempo y recuerdo que cuando llegamos en nuestro bus a Santiago comenzó a llover de a poco y cada vez más fuerte. Al poco rato de comenzar la reunión la lluvia amainó hasta que cesó por completo. Luego supimos que el presidente Hinckley (así como muchos de los presentes) oró para que se calmara la lluvia durante la reunión. Y así fue.

En su discurso, el presidente Hinckley recordó que en su visita del ’69 había habido “una terrible sequía en Chile. No había caído lluvia por mucho tiempo”.

“Recuerdo aquella ocasión, ese abril hace 30 años. Recuerdo la súplica por lluvia y recuerdo los informes de lluvia caída en el país”. Al referirse a la lluvia que vino luego de sus oraciones dijo que “eso no lo hice yo. Esa fue la obra de Dios, nuestro Padre Eterno, en favor de su pueblo en esta tierra. Creo que fue una respuesta a la fe y las oraciones de los santos de los últimos días, que eran pocos en número en ese tiempo, cuya fe vino a bendecir a la nación entera”.

Durante todo el tiempo en el que él se dirigió a la congregación no llovió, pero al terminar su discurso el presidente Hinckley digo las palabras: “ahora puede seguir lloviendo”. Y así fue.

El viaje de regreso a Concepción fue bajo lluvia. Un gran temporal mojó la tierra de sur a norte llegando incluso hasta Antofagasta. El hermano Rodolfo Acevedo, el fallecido historia de la Iglesia en Chile, recordó que en Concepción llovió por 30 días al punto que los miembros de la Iglesia pedían que volviera el presidente Hinckley para que parara de llover. Ahora el motivo de las oraciones era otro, que por favor para de llover.

El primer fin de semana del mes pasado los santos chilenos se volcaron en oración y ayuno pidiendo que la lluvia volviera a bañar nuestras tierras. Y así fue. El domingo 5 de julio, el mismo domingo en que se organizaba la Estaca Valparaiso Chile Oeste, se dejaron caer las primeras gotas en la zona central, como una pequeña muestra de lo que vendría. Hoy, domingo 9 de agosto, los informes meteorológicos aún muestran un déficit de agua caída en gran parte del centro del país, pero al mismo tiempo vemos el fuerte sistema frontal que golpean a las regiones desde Los Ríos hasta Atacama, con las fuertes marejadas que golpean nuestras costas.

Sea cual sea la situación en la que estemos, ya sea festejando la reaparición del río Ligua en Cabildo, o a la luz de la vela como ayer en Valparaiso, o con la casa inundada como varios en algunos sectores de Santiago, o en estado de alerta por la lluvia que caerá hoy en el Norte Grande, debemos recordar la enseñanza profética del presidente Hinckley: que Dios, nuestro Padre Eterno”, responde “a la fe y las oraciones de los santos de los últimos días” y que, aunque seamos pocos en número, nuestra fe puede “bendecir a la nación entera”.

Yamil Inostroza
Síguelo en

Yamil Inostroza

Director at El Faro Mormón
Penquista y actualmente viven en Santiago de Chile.Uno de los fundadores de ElFaroMormon.org mientras estudiaba ingeniería comercial en la Universidad de Chile. Amante de las comunicaciones, las redes sociales y la música. Sirvió en la Misión Uruguay Montevideo Oeste.
Yamil Inostroza
Síguelo en

Latest posts by Yamil Inostroza (see all)

Comentarios

comentarios

Powered by Facebook Comments

Yamil Inostroza

Penquista y actualmente viven en Santiago de Chile. Uno de los fundadores de ElFaroMormon.org mientras estudiaba ingeniería comercial en la Universidad de Chile. Amante de las comunicaciones, las redes sociales y la música. Sirvió en la Misión Uruguay Montevideo Oeste.

45 comentarios sobre “Sequías, lluvias y las visitas del presidente Hinckley a Chile

Deja un comentario

Facebook

Get the Facebook Likebox Slider Pro for WordPress