“Un nuevo día, un nuevo entusiasmo, un nuevo compromiso en los corazones de todos Tus hijos…”

Fuente: http://sur.lds.org

El área de Sudamérica fue dedicada para la predicación del evangelio hace casi 90 años por Melvin J. Ballard, abuelo del élder M. Russell Ballard, en el Parque 3 de febrero, de la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Sin embargo, debido a que no se encuentran registros de la dedicación de Argentina a la prédica del Evangelio, el viernes 21 de febrero de 2014, el élder Ballard, acompañado por líderes locales y sus esposas, bajo la dirección de la Primera Presidencia dedicó específicamente la tierra de Argentina y extendió una bendición especial al país.

Elder Melvin J. Ballard
Elder Melvin J. Ballard

Antes de partir, el élder Melvin J. Ballard dijo: “La obra del Señor se llevará a cabo aquí en forma lenta por cierto tiempo, tal como un roble crece lentamente desde una bellota. No florecerá en un día como el girasol, que se desarrolla rápidamente y luego muere, pues miles se unirán a la Iglesia. Esta tierra será dividida en más de una misión y llegará a ser una de las más fuertes del reino. La obra es ahora muy pequeña aquí, pero vendrá el día en que los lamanitas de esta tierra tendrán su oportunidad. La misión Sudamericana será una potencia en la Iglesia”.

Sin duda, la profecía se está cumpliendo ya que, solamente en Argentina hay 425.000 miembros, 72 estacas, 12 misiones, 1 templo funcionando y otro en construcción, a punto de ser terminado. Sin embargo, esto es solo el comienzo del crecimiento profetizado por el Elder Ballard en ese entonces. Hoy ya es un roble con fuertes raíces, pero con todo el potencial y deseos de crecer.

Elder Ballard

 

El élder M. Russell Ballard expresó sus sentimientos en cuanto a la asignación recibida de la Primera Presidencia: “Es un gran honor para mí dedicar y extender una bendición en Argentina, pues  este país es un lugar especial para nuestra familia”.

El élder Alfredo Salas, de los Setenta, dijo luego de participar de la dedicación: “Qué paz y esperanza nos ofrece el hecho simple, pero con poder real y autoridad apostólica, de que el élder M. Russell Ballard confirmara y ampliara las bendiciones ya declaradas por su abuelo el élder Melvin J. Ballard en 1925. Mi compromiso se renueva y se aumenta mi fe de que a pesar de los desafíos que se presentan, el futuro de esta sagrada Obra es admirable y que el Señor mismo está involucrado  en los preparativos de su sagrada Segunda Venida.”

A su vez, el élder Walter F. González, de los Setenta y presidente del Área Sudamérica Sur, comentó: “El futuro para la Iglesia en Argentina es aún más brillante que el presente. Argentina será bendecida en la medida que la Iglesia se fortalezca y los miembros de este país tienen la gran oportunidad de ser la causa de este crecimiento.

A continuación transcribimos la Oración Dedicatoria ofrecida por el élder M. Russell Ballard, la cual también se puede descargar en PDF, haciendo click AQUÍ.

Oración Dedicatoria de Argentina  
21 de febrero de 2014 
Parque Tres de Febrero  
Nuestro Amado Padre Celestial: Como Tú puedes ver, estamos congregados como un grupo pequeño de líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, aquí, en el Parque Tres de Febrero, en un sitio muy cercano en donde sabemos que el apóstol Melvin J. Ballard, los élderes Rey L. Pratt y Rulon S. Wells, de los Setenta, y otras personas se congregaron hace 89 años para dedicar, bajo la dirección de la Primera Presidencia, todas las tierras de Sudamérica.
Por asignación de la Primera Presidencia, nuestro propósito esta mañana, querido Padre, es ofrecer y registrar una oración dedicatoria específicamente sobre la tierra de Argentina. Y por lo tanto, te pedimos, querido Padre, que derrames Tu Espíritu y poder sobre el liderazgo y los miembros de la Iglesia aquí, en Argentina. Invocamos una bendición, como parte de esta oración dedicatoria, sobre la presidencia de área y los setentas de área, sobre los presidentes de estaca y de distrito, los obispos y los presidentes de rama, los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y sobre todas las hermanas, quienes tienen a cargo tan grande responsabilidad al edificar el reino de Dios.
Invocamos una bendición sobre los hombres y las mujeres jóvenes de Argentina, los jóvenes adultos, las parejas casadas jóvenes, los niños, las niñas, a fin de que Tu Santo Espíritu descanse sobre ellos y para que tengan experiencias espirituales y venga sobre ellos una profunda percepción, más allá de lo que hayan experimentado hasta ahora en sus vidas, a fin de que tengan esos sentimientos y la inspiración provenga de Ti en cuanto a lo que puedan hacer en sus vidas individuales, con objeto de realzar y llevar esta obra adelante aún más eficaz y poderosamente en el futuro que en lo sucedido en el pasado.
Ahora bien, nosotros sabemos, Padre Celestial, que había un puñado de Tus hijos en la dedicación de Sudamérica hace 89 años. Hoy, en Argentina, se han bautizado más de 425.000 de Tus hijos, que viven hoy, y rogamos que Tus bendiciones estén sobre ellos dondequiera que estén viviendo y cualesquiera que sean sus circunstancias, a fin de que podamos encontrarlos, que podamos bendecirles, que podamos traerlos a Ti y a Tu Amado Hijo, con objeto de que reciban la plenitud de las bendiciones que Tú tienes reservadas para Tus hijos fieles.
Tenemos, Padre Celestial, en esta área, casi 7.000 jóvenes que son misioneros de tiempo completo; es un milagro. Te agradecemos este milagro y rogamos Tus bendiciones sobre todo misionero de tiempo completo que esté prestando servicio en Argentina, a fin de que se acerquen a Ti y a los líderes, a los obispos y a los presidentes de estaca, a los quórumes del sacerdocio y a la Sociedad de Socorro, a las Mujeres Jóvenes y a la Primaria, de modo que trabajen juntos a fin de encontrar a aquellos que han perdido el rumbo, quienes una vez tuvieron testimonios. Bendice sus esfuerzos para reavivar en sus corazones el testimonio de Tu Amado Hijo, el Salvador y el Redentor del mundo.
Te rogamos, Padre, que bendigas a cada rama y a cada barrio, y a cada estaca y distrito, y a cada misión de Argentina, a fin de que tengan una visión clara de cómo trabajar juntos, con todo lo que se les ha dado desde ese día hace 89 años y a fin de que apresuren la obra de la salvación, que el presidente Thomas S. Monson nos ha pedido realizar.  Suplicamos humildemente esta mañana por Tu aprobación, Tu bendición, Tu misericordia, Padre Celestial, para poder acelerar Tu causa al preparar a Argentina, junto con todas las otras tierras del mundo, para ese día cuando Tu Amado Hijo venga otra vez.
Por la autoridad del santo apostolado investida en mí, y en el nombre de Tu Amado Hijo, dedico esta tierra para Tu obra. Te pedimos, querido Padre, que extiendas Tu mano y toques y bendigas las vidas de los líderes, de los líderes políticos, los líderes cívicos, de los líderes de negocios, de todos aquellos que tengan voz o una responsabilidad de cualquier tipo en lo que respecta a influir y fortalecer a este país, para que ante los desafíos y problemas que enfrenten, haya hombres y mujeres de integridad levantados por Ti, con una visión para saber qué hacer y cómo hacerlo, con objeto de estabilizar la economía y para estabilizar los asuntos de Argentina, a fin de que Tu obra pueda prosperar y seguir adelante.
Nos sentimos profundamente agradecidos, como parte de esta oración dedicatoria, de reconocer la vida y el ministerio del profeta José Smith, y por el sacerdocio que fue restaurado a la tierra, a él, por medio de Juan el Bautista y de Pedro, Santiago y Juan. Estamos agradecidos por Moroni y el Libro de Mormón y por todos los demás que Tú has enviado para restaurar a la tierra la plenitud de Tu evangelio sempiterno.
Y ahora, te pedimos que todas aquellas bendiciones pronunciadas sobre toda Sudamérica por Melvin J. Ballard hace 89 años puedan acelerarse como parte de esta oración dedicatoria de Argentina. Que ahora haya un nuevo día, un nuevo entusiasmo, un nuevo compromiso en los corazones de todos Tus hijos, tanto para los que sean miembros como para los que no lo son. Estamos agradecidos, Padre, como familia, por estar aquí esta mañana. Hemos tenido hijos y nietos que te han servido en Argentina.
Padre Celestial, te damos gracias por el privilegio de dedicar esta tierra para Tu obra, y dejamos esta bendición sobre estos líderes que están aquí y sobre todos los demás líderes que se encuentran dentro de los límites de Argentina, para llevar adelante Tu obra de salvación con un espíritu y entusiasmo renovados a fin de edificar Tu Iglesia. Rogamos esta oración de dedicación y bendición, humildemente, en el sagrado y en el amado nombre de Tu Hijo, el Señor Jesucristo. Amén.
Zeballos-Rasband-Ballard-Gonzalez
Izq. a der: Elderes Jorge F. Zeballos, Ronald A. Rasband, M. Russell Ballard y Walter F. González en Parque 3 de Febrero

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