Resumen sobre las finanzas de la Iglesia y su manejo

Recientemente el Obispo Presidente Gérald Caussé presentó en un simposio en BYU un discurso tocante a las finanzas de la Iglesia, el cual fue adaptado y publicado con el título “Los fundamentos espirituales de la autosuficiencia financiera de la Iglesia”. Más tarde la Sala de Prensa Mormona Internacional publicó algunos recursos para ayudar a entender el contexto general del manejo de las finanzas de la Iglesia y responder a algunas preguntas comunes sobre el asunto.

El siguiente es un resumen de los materiales que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días publicó el 22 de mayo de 2018 para ayudar a aclarar cómo maneja sus finanzas:

 

  • La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días requiere recursos considerables para cumplir el propósito para el cual fue establecida: predicar el evangelio de Jesucristo e invitar a todos a seguirlo.
  • Basándose principalmente en los diezmos y ofrendas donados por los miembros de la Iglesia en todo el mundo, la Iglesia sigue tres principios principales para gobernar sus recursos financieros y garantizar que la obra continúe en todo el mundo: funciona dentro de un presupuesto, evita las deudas y ahorra e invierte para el futuro.
  • La Iglesia apoya y mantiene a más de 30,000 congregaciones con miles de capillas y centros de reuniones en todo el mundo. Opera templos, centros de historia familiar, institutos y seminarios, almacenes, centros de empleo, universidades y otras iniciativas de educación superior, y supervisa la obra de proselitismo y servicio de 70,000 misioneros en todo el mundo.
  • Como la Iglesia no es una institución financiera o con fines de lucro, sus recursos se utilizan con el objetivo de predicar el evangelio e invitar a todos a venir a Cristo. Aunque la Iglesia no publica los detalles de sus finanzas para el público, proporciona toda la información financiera requerida por la ley.
  • Mientras que muchos podrían pensar que la influencia generalizada y los activos inmobiliarios de la Iglesia indican que es una organización financieramente rentable, la prosperidad actual de la Iglesia solo refleja y se mide por la fe de sus miembros que observan la ley del diezmo y siguen los principios de una vida providente y de autosuficiencia. Los edificios propiedad de la Iglesia sólo se mantienen y renuevan con el apoyo constante de los miembros fieles de la Iglesia.
  • La Iglesia paga todos los impuestos requeridos por la ley. Esto es cierto en todo el mundo ya que la Iglesia sigue las leyes requeridas por cada nación en la que tiene presencia. Las entidades afiliadas a la iglesia que están organizadas como corporaciones con fines de lucro pagan todos los impuestos requeridos de sus ingresos netos.
  • Con el fin de evitar cualquier mal uso de los fondos, el liderazgo de la Iglesia se asegura de que todos los gastos sean aprobados por la Primera Presidencia, el Cuórum de los Doce Apóstoles y el Obispado Presidente. Profesionales certificados también realizan auditorías periódicas para garantizar que las prácticas se apeguen a las políticas y principios de la Iglesia.
  • Siguiendo el principio de prepararse para el futuro, la Iglesia mantiene reservas diversificadas, que incluyen acciones, bonos, propiedades inmobiliarias comerciales y residenciales, y propiedades agrícolas. Todos los fondos se invierten únicamente para apoyar la misión de la Iglesia y ayudar a prepararse para la segunda venida del Señor. La Iglesia elige cuidadosamente sus inversiones con la ayuda de asesores financieros profesionales certificados. La mayoría de las reservas de la Iglesia se financian a través de los diezmos sagrados y las ofrendas dadas por los miembros. Los fondos de reserva de la Iglesia históricamente se han usado cuando los recursos han sido escasos o cuando el crecimiento de la Iglesia ha considerado que se necesitan recursos adicionales. Estos fondos proveen para el futuro y aseguran que los recursos necesarios continuarán estando disponibles a medida que la Iglesia crezca.
  • Reconociendo una creciente necesidad de asistencia social y necesidades humanitarias en todo el mundo, la Iglesia ha gastado miles de millones de dólares para ayudar a satisfacer estas necesidades en los últimos años. Las entidades afiliadas a la iglesia también contribuyen a estos fondos y donan regularmente a varias causas benéficas. También muchos miembros de la Iglesia donan su propio tiempo y recursos para ayudar en estos esfuerzos. La Iglesia dedica importantes recursos a esfuerzos educativos y humanitarios destinados a ayudar a las personas a salir de la pobreza y alcanzar la autosuficiencia. A medida que la Iglesia crece se necesitan medios financieros cada vez mayores para continuar predicando el mensaje de Jesucristo. La Iglesia continúa manteniendo y construyendo sus reservas anticipándose a este crecimiento.
  • Los miembros de la iglesia donan el 10 por ciento de sus ingresos a la Iglesia como diezmo. Es a través de este principio espiritual que el Señor financia su Iglesia. Los miembros creen que las bendiciones espirituales y temporales prometidas llegan a quienes obedecen los mandamientos de Dios.
  • Todos los fondos de la Iglesia existen y se usan con el único propósito de apoyar la misión de la Iglesia.

Traducido de lds.org

 

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